viernes, 7 de enero de 2011

Nunca te dije que llenabas mi tiempo


No sé si te echo de menos, pero necesito sobreponerme a este vacío. No hablo de reemplazarte. Se trata más bien de reorientarme, de entender que la brújula de mi tiempo ya no señala hacia tu norte.

Necesito ocupar el vacío que has dejado en mi día a día. Necesito encontrar una nueva música que recubra la melodía de tus llamadas.

Necesito voces extrañas, que disipen el eco de tu voz, y avivar los malos recuerdos para que sean los truenos de este Apocalipsis escrito por Cronos.

jueves, 14 de octubre de 2010

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- Andrés, eres un hijo de puta -me gritó Elisa, en una mezcla de rabia e impotencia.

Era nochebuena. Mi suegra estaba en la cocina, terminando de preparar la cena. Elisa y yo nos habíamos adelantado a poner la mesa. Esperábamos también a los niños, que estaban correteando por el pasillo. Antes de que llegasen, miré a Elisa a los ojos y le confesé la verdad:

- Llevo meses acostándome con tu hermana. El hijo que espera es mío.

No resultó difícil ser sincero. Pero ella no estaba preparada para oír aquello.

martes, 5 de octubre de 2010

Existencia



Existe el silencio. Existe el vacío. Existe el miedo. Existe el abismo. Existe tu ausencia. Existe la mentira. Existe la incertidumbre. Existe el engaño. Existe la trampa. Existe la distancia. Y existe la rabia. Todo eso existe, cuando no existes tú.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Nunca te dije que quiero emborracharme de ti


- Estás loca.
- ¿Yo? ¡Mira quién fue a hablar!
- Yo no estoy loco. La locura me sale cuando hablo contigo.
- Entonces mejor no nos pegamos esa borrachera juntos, ¿no?
- ¿Es que no te atreves? -digo, esbozando una sonrisa. Luego cambio el semblante, y me pongo más reflexivo- La verdad es que la borrachera puede terminar mal. Puedo terminar bebiéndote a ti.
- ¿Bebiéndome a mí? ¿Y si la fuente resulta ser inagotable? ¿Te ahogarías?
- Sí. Pero para ahogarme no necesito beberte. Me basta con tus suspiros.
- Ainsss...

miércoles, 18 de agosto de 2010

Nunca te dije que no siento la distancia



A veces la lejanía duele, pero no es mi caso.

Aunque estemos lejos,
sé que estás a mi lado,
en la orilla de la playa,
viendo cómo duermo,
viendo cómo sueño...

Nunca te dije que la distancia no existe.

No importa que dos cuerpos vivan sin tocarse cuando dos corazones están solapados.

martes, 20 de julio de 2010

Nunca te dije que te echo de menos


Me cuesta no verte. No tocarte, ni hablar contigo. Me enferma no saber cómo estás. Se me acelera el pulso y siento vértigo cuando suena el teléfono; pero todo se convierte en decepción cuando no veo reflejado tu nombre en la pantalla. Me duele la lejanía, la incertidumbre, y la desidia en la que vivo las tardes de domingo. Y cuando miro por la ventana, me cuesta no imaginarte a mi lado, sonriendo. Siempre sospeché que tu presencia me completaba. Ahora lo sé, porque tu ausencia se me hace insoportable. Sin ti, estoy perdido, desorientado. Y siento rabia, porque no puedo cambiar nada de esto.

viernes, 2 de julio de 2010

Nunca te dije que odio ser segundo



No soy celoso. No tiene nada que ver con eso. Pero siento que estoy condenado a perder siempre por culpa de los demás. Y también por culpa tuya, que quieres hacerlos felices y te olvidas de mí. ¿Por qué no te preocupas más de ti misma? Así, probablemente, me tendrías más en cuenta.

No me gusta ser segundo. No me gusta pensar que no te preocupas por mí. Es una situación que me jode.